Atiende, vendey hace que vuelvan.Las 24 horas.
Crave atiende el WhatsApp de tu local sin horario: arma el pedido con lo que el cliente escribe, ofrece lo que más se vende con eso, aplica tus promos y lo deja impreso en tu cocina. Y a los que dejaron de venir, les vuelve a escribir.
Lo que cuesta contestar tarde.
Nadie deja de contestar a propósito: se contesta tarde y corto, porque hay ocho cosas pasando a la vez. Las dos columnas son el mismo pedido, la misma noche.
Seis de las cosas que hace.
Son las que más cambian una noche. Tocá cualquiera para ver esa función en detalle, con el resto.
Un pedido de punta a punta.
Todo lo que sigue pasa en un solo pedido, en el orden en que pasa de verdad. A la derecha lo vas viendo; a la izquierda se va nombrando cada función que interviene.
CVU: 0000003100010123456789
Crave Burgers S.R.L.
g.page/crave-burgers
Efectivo + transferencia · $0
Entiende todo lo que le mandan.
No hay un menú de opciones ni un «marcá 1 para pedir». El cliente escribe como escribe, y si ya pidió antes, el bot lo llama por su nombre.
Una nota de voz también es un pedido.
El cliente manda todo hablando, con el ruido de la calle atrás, y el bot lo arma. El carrito de la derecha salió de ese audio. Lo mismo con la ubicación de WhatsApp cuando llegue el momento de la dirección: de ahí sale la zona.
Arma el pedido, no llena un formulario.
Dos hamburguesas casi iguales quedan como dos líneas distintas. Para un formulario son «2x Oklahoma Doble»; para tu parrilla son dos cosas diferentes, y así salen impresas.
Ofrece lo que de verdad se vende con eso.
Las papas con cheddar no están ahí porque alguien las escribió en una lista: son lo que más se pidió junto con la Doble en tu local. El ofrecimiento se calcula solo, con tus ventas.
Y los que quieras los escribís vos: si el pedido no lleva bebida, que le ofrezca una; si es de más de tanto, que le ofrezca el postre. Cada uno se prende y se apaga por separado.
Y aplica tu promo antes de que confirme.
No después, ni «avisale al repartidor»: el descuento ya está en el número que el cliente aprueba. Si una promo se agotó, deja de ofrecerla sola.
Y si cambia de idea, no empieza de nuevo.
Es la diferencia entre una conversación y un formulario. Tocá una y mirá qué línea se mueve, cuáles quedan intactas y cómo se recalcula la promo.
Contesta lo que le preguntan
sin perder el pedido.
Una consulta en el medio no borra lo que venía armado. Probá con las que hace la gente de verdad.
Y lo que no sabe, no lo inventa.
Dice que no lo tiene y lo deja anotado. Esa pregunta te llega en una lista, cargás la respuesta una sola vez, y a partir de ahí la contesta él — a ese cliente y a todos los que pregunten lo mismo. La lista de preguntas sin responder la vas a ver en el bloque 06.
Y si el cliente prefiere hablar con una persona, alcanza con que lo pida —o con que alguien del local escriba en ese chat— y el bot se corre solo. No hay que acordarse de apagar nada.
Todo lo que decide el bot,
lo decidís vos.
A la derecha está tu pantalla de configuración. Mientras el pedido avanza, se va prendiendo el renglón que lo está decidiendo. Mirá el chat: pregunta si es delivery o take-away, pide la dirección, la repite para que el cliente la confirme y recién ahí avisa. Belgrano 1234 está dentro de un country, y ahí no entramos. Eso no es un radio en un mapa: es tu regla.
El envío y el tiempo, los ponés vos.
Cargo por zona, envío gratis a partir del monto que quieras y el tiempo que decís que tardás. El tiempo también lo puede calcular solo, según los pedidos que tenés en cocina en ese momento. Lo que cambiás en la pantalla es lo que el bot dice en el mensaje siguiente.
Y cobra sólo como vos cobrás.
Si no tomás transferencia, el bot no la ofrece. Cuando la tomás, manda tu alias y tu CVU —los que cargaste vos, con el nombre de la razón social— y lleva la cuenta de lo que falta. El comprobante lo recibe, lo deja en el chat y avisa: quien dice que la plata entró sos vos, no el bot.
Hasta los avisos los escribís vos.
Escribí el primero como lo diría tu local. Los otros cinco salen solos, con el mismo tono.
El pedido entra a tu pantalla,
con el reloj corriendo.
Lo ves, lo aceptás o lo rechazás, y tenés el chat de ese cliente al lado por si hace falta escribirle. Nada queda en un teléfono que quedó en la barra.
Y sale en papel, no en una tablet más.
La comanda para la cocina y el ticket para la bolsa y para facturar donde ya lo hacés. Numerados por jornada —#34, no un código de veinte dígitos— para que el repartidor y la cocina hablen del mismo número.
Y sale como vos querés que salga.
Tocá los interruptores y mirá el papel de la derecha.
Si el cliente cambia algo, es el mismo pedido.
No se duplica ni se pierde: se actualiza, y en la cocina sale sólo lo que cambió. Mirá el papel de la derecha — no vuelve a salir el pedido entero. Hasta qué momento se puede tocar lo decidís vos: nunca, hasta que lo aceptes, o hasta que entre en preparación.
Una hora después,
te pide la reseña de Google.
El pedido llegó y el cliente está contento: ese es el momento, y no al otro día. El bot le manda el link directo a tu ficha, y al que ya la dejó no se la vuelve a pedir. A los cuántos minutos sale y cada cuánto se puede repetir lo elegís vos.
Se le pide a todos por igual. Preguntar primero qué nota van a poner para escribirle sólo a los contentos está prohibido por Google, y se paga con la ficha del local.
Sabés cómo viene el bot
y qué le falta aprender.
Cuántos pedidos cerró solo, cuánto tarda, y —acá está lo del bloque 03— las preguntas que no supo contestar, esperando que cargues la respuesta. Cada una que cargás es una que no vuelve a fallar.
Las cuatro de la derecha son un recorte. En el panel están también las de plata: qué se vende y qué no, a qué hora, en qué zona, con qué método de pago, y quién compra cuánto.
Y les escribís a los que dejaron de venir.
Elegí a quiénes y tocá el botón. Los teléfonos son tuyos: para volver a hablarles no hay que pagarle a nadie. Y de cada campaña ves cuántos la recibieron, cuántos contestaron, cuántos pidieron y cuánto facturó.
Y el que se había ido, vuelve a escribirte.
Al mismo número, sin instalar nada, sin comisión de por medio. Y ahí empieza otra vez todo lo que acabás de ver.
Y cuatro cosas grandes más,
sin costo extra para los que ya estén adentro.
Cuatro cosas grandes,
ya en construcción.
El local entero, en el bolsillo.
¿Y si no estoy sentado en la computadora?
El pedido te suena apenas entra, lo aceptás desde donde estés y le contestás a un cliente parado en el mostrador. Es el mismo panel, pero encima tuyo.
- Te suena el celular cuando entra un pedido, con la app cerrada.
- Aceptar, rechazar y cambiar el estado sin volver a la caja.
- Todos los chats, para contestarle a un cliente desde la cocina.
- El resumen del día — cuánto vendiste y qué salió — sin abrir la computadora.
Alguien a quien preguntarle, en castellano.
¿Y si el bot hace algo que no entiendo?
Un asistente que te atiende a vos como el bot atiende a tus clientes. Sabe de tu local, de tu carta y de tus pedidos, así que contesta con lo que pasó de verdad — no con un manual.
- «¿Por qué le dijo que no entregábamos en Maschwitz?» — y te muestra la regla que lo decidió.
- «¿Cómo prendo la promo de los martes?» — te lleva a la pantalla y te dice qué tocar.
- «¿Cuánto vendí el sábado y qué fue lo que más salió?»
- Y después, hacerlo por chat: subir un precio, apagar un producto agotado, armar una campaña.
Una vidriera que no te cobra comisión.
Si me voy de las apps, ¿cómo me encuentra el que no me conoce?
La guía de locales de Crave, en la web y abierta a cualquiera. El que busca comida en tu zona te encuentra, toca un botón y te escribe a tu propio WhatsApp. Nadie en el medio quedándose con un porcentaje.
- Tu ficha con rubro, zona, horarios y fotos. La carta la sigue teniendo tu bot, siempre al día.
- El botón le abre tu WhatsApp con el mensaje ya empezado.
- Sale en Google: la gente busca comida ahí, no adentro de una app.
- Ves cuántos te encontraron por el directorio y cuántos terminaron pidiendo.
El reparto resuelto, sin abrir cuenta en ningún lado.
Yo no tengo cadetes. ¿Cómo hago el delivery?
Crave le pide la moto a un servicio de mensajería y el cliente ve comida y envío en el mismo mensaje. La cuenta con la mensajería es nuestra, no tuya: no te das de alta en ningún lado y no te llega otra factura.
- El cliente manda la ubicación y ve comida + envío + total, todo junto y cerrado.
- La moto se pide en el momento justo, descontando tu tiempo de preparación: no espera en la puerta cobrándote la espera.
- El seguimiento le llega solo al cliente por WhatsApp, sin que nadie del local avise nada.
- Una sola factura, la de Crave. Sin cuenta propia en ninguna app de delivery.
Dos más, en la misma lista.
Pedidos para más tarde
Encargar hoy para mañana al mediodía. El cliente elige día y hora dentro de tus horarios, el pedido no ocupa la cocina de hoy, y la comanda sale sola a la hora que corresponde.
El alta, sin esperarnos
Hoy la puesta en marcha la hacemos nosotros con vos: conectamos tu WhatsApp y cargamos tu carta. Lo que viene es poder hacerlo solo, a la hora que quieras.
Ni un peso
de lo que vendés.
Una app puede traerte pedidos, pero se queda con una parte de cada ticket. Con Crave el cliente compra desde tu número y la venta vuelve a ser directa.
De cada pedido, y de tu margen. Además el cliente es de la app: su teléfono y su próxima vez son de ellos.
Ni un peso del ticket. Pagás una suscripción y una capacidad clara de pedidos, sin entregar un porcentaje de lo que vendés.
El teléfono, el historial y el próximo pedido quedan en tu cuenta, no dentro de una app ajena.
Crave atiende WhatsApp y deja la comanda en cocina. Vos seguís facturando y gestionando donde ya lo hacés.
Una conversación larga cuenta una vez. Consultas, pruebas y carritos abandonados no consumen tu capacidad.
La diferencia no termina en la comisión.
| Crave | La app de delivery | Otro bot gastronómico | |
|---|---|---|---|
| Lo que te cuesta | |||
| Comisión por pedido | ✓ ninguna | ✗ 25–35% | ✓ ninguna |
| Precio expresado en pedidos aceptados | ✓ claro | no aplica | ✗ tokens o charlas |
| Consultas y carritos abandonados no cuentan | ✓ | no aplica | depende del uso |
| Sigue atendiendo cuando superás lo incluido | ✓ | no aplica | depende del plan |
| Te aplica automáticamente el precio más conveniente | ✓ | ✗ | no figura |
| Tu negocio | |||
| El teléfono del cliente queda tuyo | ✓ | ✗ | ✓ |
| Vende desde tu propio número | ✓ | ✗ | ✓ |
| El cliente pide sin instalar nada | ✓ | ✗ baja la app | ✓ |
| La conversación | |||
| Entiende una nota de voz | ✓ | no aplica | no figura |
| Lee una imagen con texto | ✓ | no aplica | no figura |
| Toma la ubicación de WhatsApp | ✓ | ✓ | no figura |
| Corrige el pedido ya armado | ✓ | ✓ | no figura |
| Contesta consultas del menú | ✓ | ✗ | ✓ |
| Deriva a una persona del local | ✓ | ✗ | ✓ |
| Negocia un pago dividido por chat | ✓ | ✗ | no figura |
| Después de la venta | |||
| Comanda en cocina y ticket para facturar | ✓ | ✗ llega a una tablet | ✓ |
| Campañas a tus propios clientes | ✓ | ✗ | no figura |
| Promos tuyas dentro de la charla | ✓ | ✗ son de la app | no figura |
| Ofrecimientos calculados con tus ventas | ✓ | ✗ | no figura |
«La app de delivery» y «otro bot gastronómico» son categorías, no un producto puntual. Lo marcado sale de lo que cada categoría publica en sus sitios, a agosto de 2026. «No figura» quiere decir que no lo publican: no probamos sus productos, así que no afirmamos que no lo tengan — afirmamos que no lo ofrecen.
Poné lo que hace tu local.
Elegí las herramientas.
Después, el volumen de tu local.
Atiende automatiza la atención. Vende suma las herramientas para vender más y hacer que vuelvan. En cualquiera de los dos elegís una capacidad clara, medida en pedidos aceptados.
- Bot completo: entiende texto, audios, ubicación, fotos y correcciones
- Contesta consultas de tu carta y deriva a una persona cuando hace falta
- Panel de pedidos y chats en vivo
- Comanda para cocina y ticket para cargar en tu sistema
- Avisos de estado escritos con las palabras de tu local
- Efectivo, transferencia, take away y envío por zona
- Todo lo de Crave Atiende, y además:
- Campañas de WhatsApp para traer de vuelta a tus propios clientes
- Promos automáticas que el bot ofrece, valida y descuenta solo
- Ofrecimientos inteligentes calculados con las ventas reales del local
- Pagos divididos por chat, con comprobantes y libro de movimientos
- Perfil e historial de cada cliente, métricas y reportes exportables
- Comandas y tickets personalizados con tu marca
- Todo lo de Crave Vende, y además:
- Cada sucursal con su número, carta, horarios y zonas de entrega
- Una bolsa común de pedidos que acompaña los picos de cada local
- Menor precio por operación que contratando tres Crave Vende por separado
- Acompañamiento para cargar y poner en marcha cada sucursal
- Soporte prioritario y un contacto directo para la cadena
Probalo 30 días con pedidos ilimitados. El período empieza cuando Crave queda activo en tu local. Sin permanencia ni costo de instalación. Después elegís la suscripción y capacidad que mejor te quede.
Qué trae cada uno, función por función.
Elegir 50, 200 o 500 pedidos cambia la capacidad, no las funciones incluidas en Atiende o Vende.
| AtiendeDesde $24.900 | VendeDesde $34.900 | Escala$144.900 | |
|---|---|---|---|
| Tomar el pedido | |||
| Pedidos por WhatsApp de punta a punta | ✓ | ✓ | ✓ |
| Audios, ubicación y fotos con texto | ✓ | ✓ | ✓ |
| Correcciones sobre la marcha: “sacale el cheddar” | ✓ | ✓ | ✓ |
| Consultas de la carta y derivación a una persona | ✓ | ✓ | ✓ |
| Sin comisión por venta; consultas y abandonos no consumen pedidos | ✓ | ✓ | ✓ |
| El local por dentro | |||
| Panel de pedidos y todos tus chats en una pantalla | ✓ | ✓ | ✓ |
| Comanda para cocina y ticket para cargar en tu sistema | ✓ | ✓ | ✓ |
| Los seis avisos de estado, escritos con tus palabras | ✓ | ✓ | ✓ |
| Prueba desde el panel sin prenderlo ni gastar mensajes | ✓ | ✓ | ✓ |
| Demoras de cocina y entrega configuradas por separado | ✓ | ✓ | ✓ |
| Personalización de comanda: logo, letra y secciones | — | ✓ | ✓ |
| Cobrar y entregar | |||
| Efectivo y transferencia | ✓ | ✓ | ✓ |
| Cargo de envío por zona o distancia | ✓ | ✓ | ✓ |
| Tiempo de preparación calculado con pedidos reales | ✓ | ✓ | ✓ |
| Pagos divididos por chat, con libro de movimientos | — | ✓ | ✓ |
| Vender más | |||
| Promos que el bot ofrece y descuenta solo | — | ✓ | ✓ |
| Ofrecimientos calculados con las ventas reales del local | — | ✓ | ✓ |
| Campañas de WhatsApp con plantillas aprobadas por Meta | — | ✓ | ✓ |
| Perfil e historial de cada cliente | — | ✓ | ✓ |
| Reportes de ventas exportables | — | ✓ | ✓ |
| Si tenés más de un local | |||
| Cada sucursal con su número, carta, zonas y horarios | — | — | ✓ |
| 1.200 pedidos compartidos entre tres sucursales | — | — | ✓ |
| Paquete de pedidos negociable según el volumen de cada sede | — | — | ✓ |
| Acompañamiento para poner en marcha cada sucursal | — | — | ✓ |
Cada sucursal conserva su operación. La cuenta compartida reúne la capacidad y las condiciones comerciales; no promete todavía un panel corporativo centralizado.
Integración por niveles.
El bot no arranca completo: arranca vendiendo. Cada nivel que completás le suma algo, y el panel te va marcando qué le falta. Con el nivel 1 ya toma pedidos de punta a punta; los otros tres son para que además venda más y aprenda de lo que le preguntan.
La carta, los horarios, las zonas y cómo cobrás
Es lo mínimo para que tome un pedido de principio a fin. La carta se carga producto por producto o de una, pegando la que ya tenés escrita.
Que hable y decida como vos
Los seis avisos escritos con tus palabras, el cargo de envío, el tiempo de preparación, hasta qué momento se puede cambiar un pedido y qué pasa con una cancelación.
Promos, ofrecimientos y campañas
Qué descuento aplica y cuándo, qué ofrece con cada plato, y a quiénes les escribe cuando hace rato que no vienen.
Lo que sólo sabe tu local
Las respuestas que no supo dar, los ingredientes y alérgenos de cada plato, y el perfil de cada cliente. Es el nivel que nunca se termina: cada respuesta que cargás es una que no vuelve a fallar.
Todo claro antes de empezar.
Buscá una duda concreta o filtrá por tema. Las respuestas están alineadas con los planes y el funcionamiento actual de Crave.
Empezar
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
¿Qué información tengo que cargar?
¿Tengo que dejar el sistema que uso hoy?
¿Necesito comprar una computadora o una tablet?
¿Cómo es la prueba y qué pasa si no me sirve?
WhatsApp y tus clientes
¿Puedo usar el mismo número de WhatsApp del local?
¿Voy a seguir usando WhatsApp Business en el celular?
¿Qué pasa cuando una persona del local responde?
¿De quién son el número y los clientes?
¿Meta puede cobrar mensajes aparte?
El bot y la operación
¿Qué puede entender además de texto?
¿Qué hace si no sabe una respuesta?
¿Qué responde cuando el local está cerrado?
¿Qué pasa si se corta internet en el local?
¿Crave reemplaza un POS o factura por mí?
Pedidos y precios
¿Crave cobra comisión por venta?
¿Qué cuenta como un pedido?
¿Las conversaciones o los mensajes tienen un tope?
¿Qué pasa si supero los pedidos incluidos?
¿Puedo cambiar la cantidad de pedidos sin cambiar de plan?
¿Los precios publicados ya incluyen IVA?
Crave Escala
¿Qué incluye Crave Escala?
¿Los 1.200 pedidos se dividen en 400 por local?
¿Se puede negociar otra capacidad por sucursal?
¿Incluye un panel corporativo centralizado?
Dejalo atender tu local.
Después decidí.
Lo configuramos con tu carta y lo probás trabajando de verdad durante 30 días, con pedidos ilimitados. Si antes querés verlo en acción, hacé un pedido en el WhatsApp de demostración.